¿6 kilos? Un bebé que nace pesando tanto no es muy normal y menos cuando los doctores le dicen a tu mamá y abuela que probablemente serás una niña con síndrome de Down, empecé con el pie izquierdo, quizá.
Relativamente mi vida no ha sido completamente un caos, todos hemos tenido altas y bajas a lo largo de ella. Pensándolo bien, es bueno estar un tiempo abajo, debido a que ves la vida de otra manera. Mi infancia no fue tan ordinaria como la de muchos otros o tal vez sí, pero no es muy común lo que me pasó.
Igual que todos curse un preescolar, llegue a la primaria; mi madre me dio el mejor y más preciado regalo de la vida: mi hermana.
Nunca supe que era carecer de algo, gracias a mi madre tengo todo lo que es necesario, ni más ni menos. Ella siempre ha trabajado desde que tengo memoria, siempre lo ha hecho. Cuando nos quedamos solas, yo cuidaba a mi hermana en símbolo de ayuda para mi madre. Es por eso que mi hermana me ve como su todo, prácticamente yo la crie.
Mi secundaría no fue tan buena, no era una estudiante ejemplar porque no entregaba tareas, no iba a la escuela, nunca reprobé, pero ahora que lo pienso ¡que promedio tan patético! Cuando entre a la preparatoria, fue una de las mejores etapas de mi vida, cambie totalmente mi manera de ser, ¡mi madre estaba pagando por mi escuela y tenía que pagarle con buenos resultados! Así sucedió, fui de los mejores 5 promedios de mi generación.
Los planes para la universidad fueron realmente una pesadilla, ¡no sabía que estudiar!, a que universidad aplicar, cuál era la mejor. Como lo había mencionado anteriormente a veces se está arriba y otras abajo, en esa etapa me tocó estar abajo, en el subterráneo; Aprendí que no siempre se gana ¿Por qué lo digo? Pues... a todas las universidades que apliqué examen de admisión, lamentablemente no pasé a ninguna; no comprendía el por qué, era buena estudiante con un buen promedio. Asistí a cursos para poder aplicar examen nuevamente y no pase el filtro más sencillo. Estaba completamente desanimada, me sentía fracasada, deprimida, fue muy difícil salir de ahí. Mi madre me hizo ver muchas cosas y me dio muchas oportunidades, hasta que llegue aquí a la UDLAP. ¿Era lo que quería? Sinceramente no, pero estar aquí me hace pensar que tengo un propósito en la vida, mi hermana espera que sea un buen ejemplo para ella y quiero que mi madre se sienta orgullosa.
Por ahora doy gracias a la universidad y a mi madre de ver a esta etapa como un buen comienzo, planeo terminar esta carrera, que a final me está encantando cada día. A veces tengo planes muy exagerados, pero espero cumplir los proyectos que tengo ¿Cuáles son? Pues me gusta la vida altruista, me gustaría viajar, ayudar a los demás que necesitan de alguien que los aconseje en cuestiones de salud, defender mis ideas, promoverlas, apoyar la de otros, tener un futuro diferente, no solo trabajar y querer dinero.

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